Pesaj 5786
El año pasado hablé con palabras inspiradoras sobre cómo la mesa del Séder de Pesaj refleja el ciclo de la vida. Compartí mi propio camino: desde aquel niño que se sentaba al final de la mesa, hasta el momento, el año pasado, de estar a la cabeza del Séder, ya sin la compañía física de seres queridos que siempre estarán en nuestro corazón. Este año, tenemos muchas razones para estar alegres. Y esta noche, al sentarnos juntos en la mesa del Séder, no solo recordamos la salida de Egipto… recordamos lo que significa realmente ser libres. La historia que contamos no es solo la de nuestros antepasados. Es la nuestra. Es la de cada hogar, la de cada padre, la de cada hijo. Porque la libertad no comienza en el desierto. Comienza aquí, en casa. Comienza cuando vemos a nuestros hijos dar sus primeros pasos, cuando hacen sus primeras preguntas, cuando empiezan a convertirse en quienes están destinados a ser. Y nosotros, con amor, los guiamos, los cuidamos… y sí, también nos preocupamos por ellos...