Parashá Tetzavé, Previo Matrimonio de mis hijos
Este Shabat, parashá Tetzavé, una sección muy especial de la Torá. Y no es casualidad que hoy podamos encontrar en ella un mensaje profundo para la vida matrimonial.
En Tetzavé,
Hashem ordena preparar el aceite puro para encender la menorá “para que arda
continuamente”.
La luz no debía apagarse; debía mantenerse viva cada día. Así también es el
matrimonio. El amor no es solo la chispa inicial, la emoción de la jupá o la
alegría del comienzo.
Es una luz que requiere aceite constante: atención, paciencia, palabras amables
y realizar pequeños detalles con la pareja.
La llama más hermosa no se sostiene sola; se cuida, se alimenta y se protege.
La parashá
también describe las vestiduras del Kohen Gadol, confeccionadas “lekavod
uletiféret” — para honor y para belleza. En el matrimonio aprendemos que el
honor mutuo es la vestidura más importante. Honrar al otro en público y en
privado, hablar con respeto, valorar sus cualidades, cubrir sus fragilidades
con sensibilidad. Cuando hay kavod, hay belleza. Cuando hay respeto, la
relación se vuelve un santuario.
Además, en
Tetzavé se habla de la consagración de Aharón y sus hijos al servicio sagrado.
El matrimonio también es una forma de servicio: no solo a Hashem, sino el uno
al otro. Es despertarse cada día preguntándose:
¿Cómo puedo hacer que la vida de mi pareja sea más brillante?
Y hay un detalle
muy conocido: en esta parashá, el nombre de Moshé no aparece. Nuestros sabios
explican que esto nos enseña humildad.
En el matrimonio, a veces el verdadero amor se expresa en ceder, en escuchar
más de lo que hablamos, en poner el “Mi pareja”, el “nosotros” antes que el
“yo”.
No se trata de desaparecer, sino de construir algo más grande que uno mismo.
Que sean siempre
ustedes como la menorá del Mishkán: una luz constante, cálida y visible para
todos. Que su hogar sea un lugar de honor y belleza. Y que cada día renueven el
aceite de su amor con alegría, compromiso y fe.
Que construyan
juntos un hogar lleno de luz, de Torá y de bendición.