Perashá Nóaj

En la perashá de esta semana, Nóaj, la Torá nos cuenta cómo el mundo se llenó de violencia y falta de respeto entre las personas. La gente ya no se trataba con bondad ni consideración, y por eso Hashem decidió enviar el diluvio para comenzar de nuevo.

Solo Nóaj y su familia se salvaron, porque dentro de la tebá vivieron con respeto, ayudándose unos a otros y cuidando de todos los seres vivos. Imaginen lo que fue pasar un año entero juntos, en un espacio cerrado, cuidando animales día y noche. Se necesitaba mucha paciencia, tolerancia y amor familiar.

De ahí aprendemos que el respeto entre familiares es una de las bases más importantes para que haya paz y bendición en el hogar.

Cuando nos tratamos con respeto, cuando escuchamos, agradecemos y evitamos discutir, estamos construyendo nuestro propio “arca”: un lugar de protección y armonía en medio del mundo y podamos pasar muchos más momentos juntos en familia y en alegría. 

Que este Shabat nos inspire a hablar con más cariño, perdonar con facilidad y valorar a nuestra familia como el regalo más grande que Hashem nos dio.

Shabat Shalom
J. G.


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